Estética liviana y etérea distintiva
El diseño estructural del Slow Chair de Ronan y Erwan Bouroullec consta de una funda de punto tensada sobre un bastidor de acero tubular como si fuera un guante. La tapicería elástica traslúcida sustituye a los gruesos cojines de los sillones tradicionales, y permite una construcción ligera pero de generosas proporciones. El Slow Chair forma una especie de caparazón espacioso de tamaño compacto y ofrece un confort blando a pesar de no contar con una capa gruesa de relleno. Además, pesa muy poco y es muy fácil de levantar y trasladar de un sitio a otro.